La respuesta breve
Un programa de ejercicio supervisado combinado con liraglutida mejoró varias medidas de mantenimiento del peso y condición física. Un seguimiento posterior aporta pistas sobre hábitos duraderos, pero no demuestra que el ejercicio evite recuperar peso tras dejar la medicación.
Durante el año de tratamiento
En S-LiTE, 195 adultos con obesidad y sin diabetes perdieron primero una media de 13,1 kg durante una dieta hipocalórica de ocho semanas. Después se distribuyeron al azar en cuatro grupos durante un año.
Abajo se muestran las diferencias estimadas en el cambio de peso frente a placebo más actividad habitual.
Son diferencias entre grupos después de la dieta inicial, no el peso total perdido.
La combinación superó al ejercicio solo en pérdida de peso, pero su diferencia frente a liraglutida sola no fue estadísticamente clara. También redujo más el porcentaje de grasa corporal que cualquiera de las intervenciones por separado. El aumento de la frecuencia cardiaca y los cálculos biliares se notificaron con más frecuencia con liraglutida sola que con la combinación.
Kilogramos; diferencias entre grupos, no pérdida de peso total
Gráfico original basado en el estudio.
| Grupo o medida | Resultado |
|---|---|
| Ejercicio supervisado | −4,1 kg |
| Liraglutida | −6,8 kg |
| Combinación | −9,5 kg |
¿Qué cambió más allá de la báscula?
Un análisis posterior examinó la condición física de 193 participantes que iniciaron el tratamiento asignado. Tras un año, el grupo de ejercicio más liraglutida completó una prueba de escaleras unos 1,2 segundos más rápido que el grupo de liraglutida sola. Su capacidad en la prueba de bicicleta también mejoró más. El ejercicio solo produjo beneficios similares en la condición física.
La fuerza medida de las piernas no aumentó ni disminuyó claramente en ningún grupo. Ser más fuerte en relación con el peso corporal puede significar mover menos peso con una fuerza similar; no implica necesariamente ganar músculo.
Eran resultados exploratorios y 28 participantes no acudieron al seguimiento. El análisis estimó los resultados ausentes bajo determinados supuestos. Los participantes tenían entre 18 y 65 años y ya habían perdido peso con una dieta hipocalórica, por lo que los resultados pueden no aplicarse a todo el mundo.
Un año después de terminar el tratamiento
Solo 109 personas acudieron a la evaluación posterior. La recuperación de peso estimada durante el año sin tratamiento fue de 9,6 kg tras liraglutida, 7,1 kg tras la combinación y 3,6 kg tras ejercicio solo.
La ventaja de la combinación frente a liraglutida sola en el cambio global del peso no superó el ajuste del estudio por comparaciones múltiples. Quienes volvieron al seguimiento habían respondido mejor durante el tratamiento en general, y fue necesario estimar las mediciones ausentes.
La conclusión útil
El ejercicio puede aportar beneficios más allá de la báscula. Estos resultados respaldan estudiar un programa de actividad estructurado junto al tratamiento; no garantizan una pérdida de peso duradera ni establecen cuándo debe alguien dejar un medicamento. Este ensayo estudió liraglutida, no los medicamentos semanales más recientes.
Fuentes
Lundgren y colaboradores, NEJM, 2021. Con el apoyo de la Novo Nordisk Foundation y otros financiadores.
Jensen y colaboradores, eClinicalMedicine, 2024. Financiado por Helsefonden y la Novo Nordisk Foundation; Novo Nordisk suministró el medicamento del estudio.
Jensen y colaboradores, Sports Medicine, 2026. Financiación de fundaciones y académica; Novo Nordisk suministró el medicamento y el placebo, y Cambridge Weight Plan los sustitutivos de comidas.